En nuestras organizaciones se habla mucho de productividad, eficiencia y resultados. Sin embargo, lo que vemos habitualmente es que la carga de trabajo aumenta cada vez más. Primero una tarea más, luego otra responsabilidad, cada vez menos recursos, escasez de plantilla… Y entonces se normaliza trabajar bajo presión constante disfrazándola de “objetivos ambiciosos”. Y cuando…
