En nuestras organizaciones se habla mucho de productividad, eficiencia y resultados. Sin embargo, lo que vemos habitualmente es que la carga de trabajo aumenta cada vez más. Primero una tarea más, luego otra responsabilidad, cada vez menos recursos, escasez de plantilla… 

Y entonces se normaliza trabajar bajo presión constante disfrazándola de “objetivos ambiciosos”. Y cuando eso ocurre, no estamos ante un problema de rendimiento individualísimo de organización del trabajo.

CCOO no ha dejado ni dejará de trabajar para reducir las presiones comerciales que sufrimos las plantillas del sector financiero. En Ibercaja hemos denunciado, no solo internamente sino también ante la autoridad laboral, que la está valorando, la sistemática presión ejercida sobre la plantilla y las excesivas cargas de trabajo sobre las que Ibercaja no pone medidas efectivas.

En este sentido, continuaremos denunciando cualquier dinámica que suponga objetivos inalcanzables, exigiendo la racionalización de los objetivos comerciales, un modelo de retribución variable equilibrado, transparente y justo.